Elena Puig
Encuadernadora, formada en Kioto
Elena empezó a encuadernar por curiosidad, arreglando cuadernos de su propia familia, y terminó pasando dos años en Kioto estudiando cosido expuesto con encuadernadores locales. Desde entonces combina la práctica del taller con la restauración de piezas antiguas. Explica cada patrón dibujándolo primero en papel antes de tocar el punzón, y suele repetir que equivocarse en la perforación no arruina el cuaderno, solo cambia su historia.